Almacenamiento de palets de madera apilados en un almacén industrial

Cómo mejorar el almacenamiento de palets

Muchas empresas se esfuerzan por optimizar sus procesos logísticos, invertir en maquinaria o mejorar sus sistemas de control de stock. Sin embargo, uno de los elementos más básicos y a la vez más ignorados es el palet

Se da por hecho que está ahí para soportar peso, pero rara vez se piensa en cómo, dónde y bajo qué condiciones se almacena. Y es que un buen almacenamiento de palets no solo alarga su vida útil, también mejora la seguridad y la eficiencia del almacén. 

¿Realmente estás almacenando tus palets de forma adecuada? Si no lo tienes claro, es probable que estés perdiendo dinero, tiempo y seguridad.

Cómo afecta un mal almacenamiento a tu operativa diaria

Cuando los palets no se almacenan bien, los efectos negativos se multiplican. El almacenamiento de palets inadecuado puede derivar en incidencias operativas, accidentes laborales y pérdidas económicas silenciosas.

«Una buena logística empieza desde el suelo: ahí es donde están tus palets.»

El deterioro del palet, incluso aunque no sea evidente a simple vista, puede provocar accidentes laborales al cargar o descargar mercancías. O puede causar la pérdida de producto por un colapso durante el transporte. Incluso desde un punto de vista operativo, no tener un sistema de almacenamiento claro conlleva ineficiencias constantes: más tiempo buscando, más esfuerzo físico innecesario y menos visibilidad del inventario.

Además, hay un aspecto que muchas empresas pasan por alto: la imagen de marca. Un almacén desordenado y saturado de palets rotos o amontonados sin control transmite dejadez. Y eso es algo que puede notarse tanto en auditorías como en visitas comerciales.

El coste oculto de almacenar mal

Imagina una empresa que pierde 10 palets al mes por la humedad. Puede parecer poco, pero en un año son 120 unidades tiradas a la basura. A eso hay que sumarle las horas de trabajo perdidas localizando palets específicos, la necesidad de espacio extra para apilarlos sin control y el riesgo añadido de accidente por un mal apilamiento.

Este tipo de pérdidas son costes invisibles que no aparecen en la contabilidad directa, pero afectan a la rentabilidad real. Y todo se puede evitar aplicando principios básicos de almacenamiento eficiente.

Diferencias entre tipos de palets: no todos requieren el mismo trato

Uno de los errores más frecuentes que observamos en almacenes y centros logísticos es tratar todos los palets como si fueran iguales. Aunque visualmente puedan parecer similares, la realidad es que su composición, resistencia y comportamiento frente a distintos entornos varían considerablemente. 

Por eso, si queremos garantizar un almacenamiento eficiente y seguro, debemos empezar por entender qué tipo de palets estamos utilizando y cuáles son sus particularidades.

Palets de madera

Son los más comunes y económicos. Pero también los más frágiles si se almacenan mal. La madera absorbe la humedad del suelo y del aire, lo que provoca deformaciones, agrietamientos y, con el tiempo, moho o incluso termitas. Si se almacenan a la intemperie o directamente sobre el suelo, la vida útil puede reducirse a la mitad.

En climas húmedos, los palets de madera deben guardarse en zonas bien ventiladas, elevadas del suelo y, si están al aire libre, cubiertos con lonas impermeables. Y conviene realizar revisiones periódicas para detectar signos de plagas o daños.

«Una pequeña grieta en un palet puede ser el inicio de una gran pérdida.»

Palets de plástico

Más duraderos y resistentes a las condiciones climáticas, especialmente usados en sectores como alimentación o farmacia. Sin embargo, no deben dejarse expuestos al sol de forma continua, ya que la radiación puede deformarlos. Además, si se almacenan apilados en exceso, pueden perder su forma y estabilidad.

Palets metálicos

Son mucho más resistentes, ideales para cargas muy pesadas o uso industrial intensivo. Su principal enemigo es la oxidación, por lo que conviene almacenarlos en ambientes secos y alejados de productos corrosivos. También hay que vigilar que no sufran golpes que alteren su estructura.

Cómo organizar un sistema eficiente de almacenamiento de palets

Almacenar palets no se trata solo de «hacer sitio». Requiere planificación, orden y control, igual que cualquier otro elemento clave del almacén. Un sistema bien diseñado debe permitir identificar fácilmente los palets según su estado, tipo y uso previsto, acceder a ellos sin obstaculizar el paso, y mantenerlos en condiciones óptimas, tanto si están en interior como en exterior.

Cuando estos aspectos no se tienen en cuenta, es fácil caer en prácticas incorrectas que con el tiempo generan problemas logísticos y de seguridad. En nuestra experiencia, estos son algunos de los errores más comunes que vemos en muchas instalaciones:

  • Apilar sin límite de altura, lo que compromete la estabilidad y aumenta el riesgo de vuelco.
  • No separar palets rotos de los utilizables, lo que dificulta su control y puede llevar a usar unidades en mal estado sin saberlo.
  • No aplicar rotación de stock, dejando que los palets más antiguos se acumulen en el fondo y acaben deteriorándose por falta de uso.
  • Ausencia de etiquetado o clasificación, lo que obliga a perder tiempo buscando el tipo de palet necesario.
  • Utilizar los pasillos como zona de almacenamiento improvisada, reduciendo la seguridad y entorpeciendo el flujo de trabajo.

Todos estos errores se traducen en sobrecostes, menor productividad y mayor riesgo operativo. Por eso, contar con una estrategia clara para el almacenamiento de palets no es una opción, sino una necesidad.

Qué hacer con los palets que ya no puedes usar

Incluso con un buen sistema de mantenimiento, algunos palets terminarán dañados o inservibles. Y es ahí donde muchas empresas no tienen un protocolo claro.

La opción más habitual es desecharlos. Pero eso no siempre es la mejor solución. Algunos palets pueden repararse o bien reutilizarse en otros usos no logísticos.

En Alfasa trabajamos desde hace años en dar una segunda vida útil a los palets mediante su transformación en mobiliario. Creamos muebles funcionales y resistentes para empresas, eventos o zonas de descanso a partir de palets reciclados. Esto no solo reduce el impacto medioambiental, sino que también puede ayudarte a mejorar la imagen corporativa con acciones sostenibles.

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Cómo aprovechar los palets para ganar espacio en el almacén

Una idea que muchas empresas no contemplan es usar los propios palets como herramienta para ganar espacio. Existen sistemas de almacenaje inteligentes que permiten colocar los palets en racks o estructuras móviles que se adaptan a la carga, el tamaño y la frecuencia de uso.

También es útil establecer zonas rotativas: por ejemplo, una zona para palets de entrada, otra para palets en uso y una tercera para palets de salida o reciclaje. Esta clasificación dinámica reduce desplazamientos innecesarios y mejora la eficiencia operativa.

Un almacén en orden empieza por la base: tus palets

Almacenar bien los palets no es un detalle menor. Es una acción estratégica que te permite reducir riesgos, optimizar procesos, ahorrar costes y mejorar tu imagen. Es el tipo de decisión que, una vez tomada, mejora cada operación posterior. Todo empieza por algo tan básico como revisar tu sistema de almacenamiento de palets.

En Alfasa acompañamos a empresas que buscan eficiencia desde la base. Ofrecemos soluciones adaptadas a cada necesidad: desde la venta de palets nuevos o reciclados, hasta su reparación, recogida o reutilización en mobiliario.

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